Dejando a un lado la manera en que cuenta su ‘anécdota’ (muy chistosa por cierto tengo que admitirlo) me pongo a pensar hasta donde ha llegado el cinismo. El vato acaba de matar a una persona y lo peor es que le viene valiendo madre, el wey piensa como que si hubiera reprobado una segunda (un examen) o haber quebrado un plato.
:|
